¿Es realmente la ansiedad nuestra enemiga?

Libros

Escrito por Valeria Taramona

Buen día, mi nombre es Valeria, soy psicóloga y este artículo es para ustedes. Actualmente nos encontramos en una coyuntura que nos está haciendo vivir de una manera inesperada y que puede llevarnos a sentirnos atrapados, preocupados, cansados y desesperados, lo que puede producir que sintamos más ansiedad de lo normal. A mí me sucede y sé qué a muchas personas también, así que ¿por qué no darnos una oportunidad para explorar ligeramente cómo funciona nuestra mente? Con este artículo van a entender de forma sencilla qué es la ansiedad, cómo se puede presentar y cómo la pueden manejar en y con los niños.

Muchos piensan que la ansiedad es algo malo o indeseable, pero en realidad es una emoción básica y una respuesta normal en las personas, que se presenta frente al estrés o frente a una situación de amenaza y generalmente busca que nos adaptemos a diversas situaciones. En principio es una emoción sana que busca protegernos.

Sin embargo, puede convertirse en una emoción que ocasione un gran malestar y esto está ligado a nuestro proceso mental, es decir, a las ideas que tenemos que generan esta emoción y a cómo mantenemos estas ideas en nuestra mente. Lo más común es que los pensamientos que tenemos estén relacionadas a cosas que nos preocupan y que nos producen temor, y a la repetición constante de las posibles consecuencias que se darían si es que nuestras ideas se conviertan en realidad, lo que puede llevar de una preocupación leve al terror extremo.

Además, estos pensamientos generan respuestas en nuestro cuerpo como palpitaciones del corazón, temblores, respiración superficial o dificultad para respirar, mareos, tensión muscular, sudoración y náuseas.

Considerando las circunstancias en las que nos encontramos, estos pensamientos en los niños pueden estar relacionadas a la posibilidad de falta de los padres, al cambio de rutina y no saber si en algún momento se va a regresar a la vida como solía ser, al cambio en el método de estudio y a no poder cumplir con las expectativas que presentan los retos debido al aislamiento, entre otros. Asimismo, también hay que tener en cuenta que la falta de actividades al aire libre puede llevarlos a sentirse más decaídos o aburridos de lo normal, así como la falta de relaciones sociales que están acostumbrados a tener en el día a día.

Pero no se preocupen, que estas situaciones no son irremediables, sino todo lo contrario, se pueden controlar y depende de su apoyo en qué medida eso se logra. A continuación, les daré una serie de actividades que pueden hacer con sus hijos, sobrinos o con los niños que tengan cerca y en los que hayan notado un cambio que les deje saber que están sufriendo de ansiedad y que de preferencia sea en familia:

Es súper importante hacerles entender qué es lo que están sintiendo, qué es la ansiedad, cómo funciona y cómo puede presentarse en su cuerpo. Además, deben ser lo más honestos posibles. Esta explicación puede utilizar metáforas, por ejemplo, que la ansiedad es como una oleada en el mar y que en algunos momentos puede sentirse más intensamente que en otros.

Hay que hacerles recordar que sentir miedo es normal, pero que también pueden permitirle a su mente expresarse y tratar de entenderla, que pueden hacerlo junto contigo y, cada vez que logre afrontar sus miedos o lo intente, elógialo. Presentense como una base, una fuente de apoyo constante para ellos.

Es necesario que identifiquen cuáles son las ideas que están generando esas emociones y contrarrestarlas con ideas opuestas. Por ejemplo, si su niño les dice que le preocupa que ya no vayan a estar con él o ella, su respuesta puede ser que siempre van a estar ahí, aunque no sea de forma física, y busquen juntos formas de compensar tu “ausencia”, de manera que la importancia que le da a la idea preocupante sea cada vez menor.

Creen una nueva rutina con ellos, que incluya todas o algunas de las actividades que voy a mencionar más abajo.

Desarrollen actividades que sean divertidas y lleven a la relajación. En el caso de niños puede ser el arte, ya sea colorear, utilizar pinturas, dibujar, o cualquier actividad que su pequeño disfrute. La música también puede ser considerada como arte.

Realicen junto con ellos ejercicios de respiración, que pueden hacerse al iniciar, finalizar el día, o en ambos momentos, que sea un tiempo para agradecer y acercarse como familia. Estas respiraciones deben ser en tres tiempos por la nariz y tres por la boca.

Que creen un diario. Enséñenles a expresar sus emociones por escrito. Esto va a ser algo personal y depende de ellos si desean incluirlos en el proceso o no. Pueden ofrecerse como un acompañante, pero no los presionen, ellos también necesitan su espacio para entenderse a sí mismos.

Que hagan una caja de preocupaciones. Ellos pueden escribir sus ideas en un papel y guardarlos en la caja. Pueden decorarla como deseen. Los papeles se van a mantener ahí una semana, luego se va a conversar sobre si era necesario preocuparse por cada una de esas ideas o no. Si no lo era, se rompe el papel y deshecha.

Determinen un horario específico para realizar actividades deportivas dentro de casa. Esto va a permitir reducir el nivel de hormonas de estrés y va a ayudar con el descanso.

Limiten el uso de pantallas (celulares, tablets, televisores), sobre todo cuando se acerca la hora de dormir.

Estos son algunos métodos que se pueden implementar en el día a día para poder regular la ansiedad de los pequeños de la casa. Lo principal es acompañarlos en el proceso de entender y manejar sus propias emociones, permitirles adecuarse a ellas y aprender cuál es, para ellos, la mejor forma de sentirse bien. Es importante que tengan en cuenta que el punto en común de todas esas actividades es que el niño se sienta apoyado por ustedes, que le quede claro que no está solo en este proceso de cambio.

Como pueden observar, la ansiedad no es nuestra enemiga, sino es una manera de nuestra mente y cuerpo de mostrarnos que hay pensamientos, emociones y situaciones que tenemos que analizar y trabajar para poder sentirnos mejor con nosotros mismos, sobre todo con los niños, que recién están aprendiendo a entenderse como seres individuales.

Espero que este pequeño artículo les sirva para tener un poco más de claridad sobre cómo ayudar y potenciar a sus pequeños.


Valeria Taramona es psicóloga de la Universidad de Lima. Tiene experiencia en las áreas de consejería y educación y ha trabajado con niños, adolescentes y adultos.

Posted on 30 abril, 2020 in Sin categoría

Share the Story

About the Author

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back to Top