“Las lindas” y el peso de lo que es ser mujer

Entrevista: Luis Zari (área audiovisual Antifil)

 

Ganadora de la sección Bright Future del festival de Rotterdam en 2016, “Las lindas” se proyectará en la sala de audiovisuales de la Antifil el 29 de julio a las 6:00 pm.

El filme argentino “Las lindas” es seguramente una de las películas latinoamericanas más realistas sobre el universo femenino que se ha realizado en los últimos años. Contada en primera persona por la directora y protagonista Melisa Liebenhtal (Mejor directora BAFICI 2016).La película narra las historias y vivencias personales de un grupo de amigas de forma natural y espontánea que nos acerca a ese mundo a través de fotos, vídeos caseros y entrevistas. El largometraje trata cuestiones como: la belleza, los estereotipos, las relaciones personales, el cuerpo femenino y otros elementos; narrados sin caer en solemnidades, sino con una profundidad y cuidado genuinos.

Llamamos a Melisa para que nos contara mejor algunos detalles de la película y cómo fue el proceso de creación.

 

Después de dos años del estreno y todo el recorrido de la película, ¿en qué se encuentra actualmente?

 Bueno, la película sigue en algunas proyecciones y cerramos un trato con una plataforma de vídeo de streaming que todavía no la publicaron, pero… sigue habiendo proyecciones, digamos que después de dos años, ya no es la misma demanda que cuando se estrenó.

 

¿Cómo fue involucrarte en este trabajo con actrices que al mismo tiempo son amigas?, ¿fue complicado justamente por este vínculo cercano que tenías?

Fue muy fácil, todas se prestaron muy naturalmente a mi propuesta, a mi experimento, porque cuando las empecé a filmar no tenía muy claro qué iba terminar siendo todo eso. En un principio, no sabía que iba terminar siendo un largometraje, todo se fue dando sobre la marcha, así que siempre fue fácil con ellas, tuve suerte en ese sentido. Digamos, que la película también se apoya en ese vínculo tan establecido que tengo con todas ellas, como que hay algo de muchos años, de entenderse mucho, muchos códigos que compartimos y en ese sentido era natural. También cuando las filmaba estaba yo sola, yo hacía todo, cámara y sonido, también pensando un poco en generar más esa intimidad, esa naturalidad que se podía tener si estamos las dos y la dinámica podía cambiar si había un equipo técnico

 

Más allá de las entrevistas, ¿hubo un involucramiento por parte de ellas en la creación de la película?

No, ellas participaron siendo grabadas. Excepto una de ellas, Sofía Mele, edité junto con ella porque ella también estudió cine y, en determinado momento, yo ya no quería editar sola. Ella también aparece en la película. Luego trabajamos juntas el montaje.

 

¿Cómo viene la idea de hacer una retrospectiva tanto de tu vida como de tus amigas y plasmarlo en una película? ¿fue un proceso orgánico?

Claro, exactamente, se fue dando en el proceso, no hubo un plan a priori, que después se fuera a ejecutar y en orden: guion, rodaje, edición… Sino que esas tres etapas se iban entrecruzando constantemente. La película no tuvo guión, digamos que los únicos momentos que escribí algo parecido a un guión fue más para esas instancias formales para presentar a fondos, esas cuestiones… No escribí un guion, simplemente empecé a filmar y a probar cosas, editando, editando mis fotos, probando la voz en off… El proyecto arrancó directamente trabajando los materiales, no tanto escribiendo sobre una página en blanco. Y en ese sentido, claro, la película se iba descubriendo a medida que la hacíamos, había muy poco predefinido.

 

Una de las cosas que más me gustaron, es que la peli no cae en discursos reivindicativos explícitos y sobre todo con este fondo femenino que creas… en este caso es algo mucho más cercano, natural, todo se cuenta desde una perspectiva de amistad de hace muchos años.

En general, la gente, al menos los que me hacen los comentarios son los que se identifican, los que encuentran puntos de interés con eso y no tanto los detractores, si es que los hay. Alguna vez me han dicho algo medio fuera de lugar. ¿Por qué no hay hombres? O, cuál tu problema con los hombres, alguna cosa así, pero la verdad es que no tenía relevancia…

 

Y, ¿qué tal tu familia? Cómo ha aceptado la película, ¿sabían todo lo que cuentas en la película?

Había cosas en la película por ahí que no las sabían, porque nunca las había hablado justamente con ellos. Mis padres, por suerte, bueno, creo que toda mi familia me apoya, cuento con el apoyo de ellos, incondicional, así que la verdad es que fue lindo compartir con ellos y no me juzgaron… no sé, les gustó y fueron a verla cada vez que se estrenaba en algún lugar en Buenos Aires e iban al evento. Fue todo muy ameno desde el lado de mi familia.

 

¿Qué tan difícil es meterte en una industria partiendo de una premisa muy, podríamos decirlo amateur, de coger una cámara, grabar tú y editar?, ¿qué tal ha sido esa lucha?

Digamos que con esta película no sentí una lucha. También en ese sentido tuvimos suerte, creo que la película tiene algo que obviamente gusta, llegó en un momento indicado, y a pesar de todas esas cuestiones que remarcaste, yo también las pensaba. De hecho, cuando la película se estrenó mundialmente en Rotterdam, que nos hayan elegido en ese festival me parecía imposible e increíble y después de ganar el premio en ese festival, yo no me lo esperaba para nada, justamente por todo lo que decís, porque sí, sentí que es una película muy pequeña, hecha con muy poco, como una primera película, y estaba compitiendo con ficción, con producciones más grandes que esta película. Después, todo lo que se dio fue algo completamente inesperado y en algún punto, mucha suerte… yo, claro, no sentí que he tenido que lucharla, que remarla, lo cual es muy, como decirlo, privilegiado, increíble y también después uno se da cuenta que las cosas son más difíciles y fue como un gran golpe de suerte con esa primera película y… la vida es más difícil… (risas)

 

Claro, la vida es más difícil que hacer cine (risas)…

Y claro, hacer una película así y obtener mucho más reconocimiento del que esperábamos y mucha más ganancia de lo que la película costó… La película no costó nada, ¡costó muy poco! Y por más que no sea mucho es potencialmente mucho mayor, no sé si me explico.

 

Volviendo a lo personal, ¿fue difícil para ti contar cosas tan íntimas tuyas, poner a la vista de todo el mundo relatos, discursos y cuestiones que se te han pasado siempre por la cabeza a nivel tanto emocional como mental?

Ahora, en retrospectiva siento que no, no fue muy complicado porque era la idea de la película, era la idea del proyecto. Desde el primero momento fue hacer un auto-retrato y creo que de alguna forma me sirvió para no tener ese problema de “ay lo que estoy mostrando, esto, el otro y tal”, obviamente hay un límite, no es que tiré todo como cosas sin ningún criterio, sin ningún filtro y obviamente está filtrado, está construido, es una película. Pero sí, siempre pensaba la idea como desde mi experiencia, hablar de algo que fuera más universal. Entonces con ese objetivo en mente creo que me sirvió para dirigir, para encuadrar las cosas que iba compartir siempre con un propósito ulterior o mayor. No era solo contarlo por contarlo, sino era contarlo para hablar de una cuestión más amplia que es esto: la construcción del género, lo que quiere decir ser mujer, el peso de lo que es ser mujer para mí en ese momento, en ese lugar y para mi círculo íntimo de amigas, como para hablar de este tema, que me excede, digamos, pero que cuento desde mi lugar, hablo de este tema. Sí, el objetivo era hablar y poner este tema sobre la mesa.

 

Desde la historia que se crea, se intenta contar o cuestionarse ciertas cosas alrededor de lo femenino, del género y como juega esto en una sociedad como la argentina al igual que aquí, en Sudamérica ¿Esto luego lo has podido desarrollar, como generar debate con otros movimientos, grupos, personas, mujeres que han venido a acercarse a ti a través de esto y generar algo más allá de la película?

En los conversatorios después de las proyecciones el tema surge, siempre surgió y hablé de eso con las y los espectadores muchas veces. Se genera un diálogo en torno a eso y se amplía en torno a esa cuestión. ¡Pero yo tan poco soy una especialista en temas de género! Es lo que siempre digo, por eso es una película tan personal, no es una tesis, es muy desde una vivencia personal. Es como un ensayo. Yo tengo unas ideas al respecto y las puedo compartir si me preguntan, pero no quiero imponerme como una voz de sabiduría al respecto porque no lo soy. La película fue recuperada por muchos festivales especializados en este tema y creo que eso es también lo importante y que puede ser una película de género. Sí, estuvo en festivales LGBT pero que esté en festivales que no lo son también es importante porque así uno se toca con ciertas cuestiones sin tener que ir a buscarlas específicamente, por temática. Primero que nada es una película que uno va a ver y si después, las reflexiones despiertan otras reflexiones, todavía mejor.

Publicado en18 Julio, 2018 enSin categoría

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